Mi proceso para pintar miniaturas

Buenas, hoy os voy a explicar cómo me organizo para afrontar unos objetivos de pintura. Los que vais leyendo el blog de tanto en tanto ya sabréis que no soy el paradigma de la organización coherente ni racional, pero en el mundo real del friki medio soy normal, o eso creo, básicamente me muevo por estímulos externos del tipo: guau Workshop saca X, lo necesito! Yedharo ha sacado esto otro, ¿pero cómo no lo tengo ya? o el más tonto todavía, tal persona ha pintado/jugado/comentado algo sobre este o aquel juego, a ver qué tengo por casa… Pues eso, así tal cual, lo que viene siendo lo normal.

Y que pasa con todo aquello de “este año me pinto…” Pues para eso amigos míos estamos aquí, para ver cómo un impresentable de la organización fuerza situaciones para obligar a su cerebro a centrarse, pasen y lean.

El proceso

Empezar en algo siempre es duro, pero básicamente necesitamos la idea de lo que queremos/necesitamos pintar, algo concreto, necesitamos ver y tocar eso con lo que queremos trabajar, ya sea una unidad, personaje… el primer paso para mí es el más difícil, evita distracciones, parece sencillo pero te metes un minuto en Instagram y ya estas pensando en nuevos proyectos sin empezar los que ya tenías en mente.

Cuando ya tengo claro lo que quiero hacer toca buscar documentación, no sólo con las figuras históricas, buscar inspiración para miniaturas de fantasía en ilustraciones nos ayuda a descifrar qué son algunas cosas que cuelgan de los cinturones, o en otras minis pintadas anteriormente nos facilita reconocer ciertos elementos confusos, también nos ayuda para saber en qué dirección queremos ir o cómo interactúan entre si los colores, por ejemplo, la documentación nos ayuda a ver cómo se comportan los reflejos en los metales como ya vimos con nuestro amigo Obryn.

Decididos los colores, el siguiente paso es uno de los más tediosos para mí, montar la mini o minis con las que queramos trabajar, es una parte del hobby de la que no podemos escapar y, aunque parece sencillo de primeras, cuando intentas montar 40 goblins multipose sin repetir cabezas en las misma fila, buscando que todo encaje en su sitio y no se acuchillen los compañeros sin querer, quitas las rebabas y les haces las peanas, es un coñazo se mire por donde se mire. Con todo montado y listo para revista empieza la acción, imprimación a todo, es importante, al menos en mi caso, no imprimar cosas que no quieras pintar en breve, cuando me desmotivo busco otras cosas que pintar y si tengo algo imprimado en la estantería es la excusa perfecta para que mi dispersión natural aflore, por lo que en épocas de centrarse en cosas concretas evito tener minis imprimadas que no sean parte del objetivo. Con los personajes es más fácil no aburrirse, pero aún y así voy al día en imprimaciones.

Dicho esto, volvemos a la parte “divertida”, las capas base, con los colores decididos aplico a todas las partes el color base para después ir trabajando poco a poco la mini por partes y ver el conjunto cómo funciona, en los procesos de cadena, (que evito con todas mis fuerzas), hago grupos máximo de 5 minis, veréis en la foto que tengo 6 minis de Blood Bowl y un personaje, el personaje desaparece con la imprimación y me centro en los otros 6, de estos 1 lo uso para asentar la base de como serán los otros 5 y lo termino entero a falta de la peana, que si hare junto al resto para que no desentone, el personaje que desaparece es el que pintare ha ratos cuando me aburra del proceso de los 5 nórdicos.

Aquí hay un punto que siempre hago mal y que no puedo evitar, siempre empiezo por las partes que más me gustan de la figura, por lo que a medida que avanzo me queda lo que más palo me da, dejando minis incompletas por las esquinas. Así que tú que aún puedes, empieza por lo que menos te guste, durante los primeros momentos es cuando estamos más motivados y es más fácil superar sin mucho esfuerzo esa zona y cuando llega la desmotivación, si llega, nos ayuda que lo que queda es lo que más nos gusta o motiva, es así de simple pero yo no soy capaz de aplicarme el cuento.

Voy a hacer una mención especial a la elección de colores, es algo bastante tonto pero hay que intentar tener los colores que necesitamos para cada paso, si quiero pintar de violeta los pantalones de la unidad y no tengo violeta y no quiero mezclar para que todos queden igual pues antes de empezar hay que conseguir todos los colores, si vas a mezclar este punto te da igual, pero es una excusa que he visto usar (te miro a ti y lo sabes) y aunque es raro que no tengamos un color, es fácil que empecemos con el rollo de: “tiene que ser el Violeta Druchi porque tengo un violeta de Vallejo pero no es igual igual, y he visto en tal sitio que…” vale sin problema, compra el que quieras, pero cuando empieces a pintar que estén en tu mesa todos los colores que creas que vas a necesitar y añade alguno más por si las moscas, o seguro que mientras esperas para comprar el color en cuestión te lías con otra cosa y no lo acabas nunca.

Pues ya está, así me organizo, solo añadir que durante los procesos me marco “mini retos” del estilo hoy me acabo la armadura, o le doy caña a las armas y así voy encaminado en una dirección en concreto, también es verdad que me distraigo a la mínima y que normalmente me pasa que cuando creo que he acabado lo que sea que me he propuesto y entonces me doy cuenta que por detrás también se pintan las minis…

Un saludo.

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